Este #domingo pasado hemos comenzado el #Adviento, ese tiempo en el cual la #Iglesia entera vive en la espera de poder celebrar una de sus fiestas más importantes del año: la #Natividad, el nacimiento de #Jesucristo. El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada, porque es el tiempo en el que esperamos la venida de Cristo. Y lo esperamos en un doble sentido: esperamos celebrar en la Navidad su venida en la carne, en la historia del hombre, pero también esperamos su regreso glorioso al final de los tiempos. El color usado en las celebraciones durante este tiempo es el morado, un color oscuro que nos ayuda a entender que estamos a la espera de la llegada de la luz para nuestra vida que es Jesucristo. Por eso, en cada uno de los cuatro domingos anteriores a la Navidad encenderemos una vela de la Corona de Adviento, haciendo así un signo de que la luz que nos trae la venida de Jesús está cada vez más cerca. En el centro de la Corona que hemos hecho en el colegio hemos colocado una estrella para hacer presente a María, la Virgen de la Estrella y patrona de Gilet, porque ella guía con seguridad nuestros pasos al encuentro del Señor (“Tertio Millennio Adveniente”, n. 59), el Verbo de Dios hecho carne. Deseamos que podáis vivir atentos a su llegada.
Como todos los 22 de diciembre, en nuestro colegio hacemos una fiesta grande por la llegada de la Navidad.
Este año, hemos continuado la tradición y nos hemos alegrado al recibir a antiguos alumnos que han querido compartir este día con nosotros. Hemos hecho la celebración de la Ofrenda de Adviento-Navidad en la iglesia ante la imagen del Niño Jesús, como signo de toda la acción caritativa desarrollada con la Campaña del Kilo en favor de las Cáritas de la comarca. También hemos tenido el típico chocolate, la convivencia en las tutorías con el amigo invisible, talleres de manualidades navideñas, villancicos por las calles del pueblo y hemos disfrutado de una representación muy original del nacimiento de Jesús a cargo de los alumnos de 4º de Secundaria.
En definitiva, un día de hermandad para toda la comunidad educativa, con la suerte de estar acompañados de las madres del AMPA y de la asociación de antiguos alumnos.
El
6 de diciembre, la Iglesia celebra la memoria de San Nicolás, patrono
de los niños, los marineros y los viajeros y, además, de países como
Rusia, Grecia y Turquía. Además es honrado en ciudades de Italia,
Holanda, Suiza, Alemania, Austria y Bélgica. Su nombre significa "protector y defensor de los pueblos" y fue tan popular en la antigüedad que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos.
San
Nicolás nació en Patara, Licia (actual Turquía), hacia el año 270, en
el seno de una familia muy rica. Desde niño se caracterizó porque todo
lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Sin duda esta generosidad
la aprendió de sus padres, que murieron atendiendo a los enfermos de
una epidemia y dejaron a San Nicolás una fortuna. Uno de sus tíos era
obispo y fue éste quien lo consagró como sacerdote, pero al quedar
huérfano, el santo repartió todas sus riquezas entre los pobres e
ingresó en un monasterio. Afirmaba el santo que «sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos da tanto». Más adelante peregrinó a Egipto y Palestina, donde conoció Tierra Santa.
Según
la tradición, a su regreso, llegó a la ciudad de Mira (actual
Dembre), en Turquía, los obispos y sacerdotes se encontraban en el
templo reunidos para la elección del nuevo obispo, ya que el anterior
había muerto. Al fin dijeron: «elegiremos al próximo sacerdote que entre al templo».
En ese momento sin saber lo que ocurría, entró Nicolás y por aclamación
de todos fue elegido obispo. Fue muy querido por la cantidad de
milagros que por su medio fueron concedidos a los fieles. Además, se
dice que el santo, con sus enseñanzas, logró impedir que la herejía
arriana (que negaba la divinidad de Jesucristo) llegase a la ciudad de
Mira.
Una tradición cuenta que San Nicolás asistió al
Concilio de Nicea. Durante los debates, cuando Nicolás escuchó las
palabras blasfemas de Arrio, se indignó tanto que le dio una bofetada
delante de todos. El Concilio Ecuménico condenó al arrianismo y redactó
el Símbolo de la Fe, en el cual se expuso en palabras exactas la fe
ortodoxa, la fe en el Señor Jesucristo como el Hijo de Dios, de la misma
naturaleza que el Padre.
En
la época del emperador Licino, quien decretó una persecución contra los
cristianos, Nicolás fue encarcelado y azotado. Una tradición cuenta que
el santo fue visitado en su celda por Jesús que le preguntó «¿Por qué estás aquí?», a lo que Nicolás respondió «Porque te amo, mi Dios y mi Señor».
Jesús le entregó un ejemplar de los Evangelios y la Santísima Virgen
invistió a Nicolás con su palio (ornamento de lana blanca propio de los
obispos). Con la llegada de Constantino fueron liberados él y los demás
prisioneros cristianos.
Gran
defensor de la justicia, Nicolás salvó a tres jóvenes de ser
ejecutados, víctimas de un soborno del gobernador Eustacio, quien luego
se arrepintió al ser reprendido por San Nicolás. Tres oficiales fueron
testigos de estos hechos y posteriormente, cuando estaban en peligro de
muerte, rezaron a Nicolás. El Santo se le apareció en sueños a
Constantino y le ordenó que los liberase porque eran inocentes. El
emperador, después de que los soldados le dijeran que ellos habían
invocado a Nicolás, los envió libres y les mandó llevar una carta al
Santo Obispo, en la que le pedía que orase por la paz en el mundo.
El
santo murió el 6 de diciembre del año 345 o 352. En oriente lo llaman
Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le
llama Nicolás de Bari, porque en el año 1087, cuando los musulmanes
invadieron Turquía, un grupo de cristianos sacó de allí, en secreto, las
reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en la costa
adriática de Italia (por eso se le conoce también como San Nicolás de
Bari), donde reposa hasta hoy. De sus restos brota un aceite conocido
como el “Manna di San Nicola”. En Mira, se decía que «el
venerable cuerpo del obispo, embalsamado en el aceite de la virtud,
sudaba una suave mirra que le preservaba de la corrupción y curaba a los
enfermos, para gloria de aquél que había glorificado a Jesucristo,
nuestro verdadero Dios».
De
San Nicolás escribieron muy hermosamente San Juan Crisóstomo y otros
grandes santos, pero su biografía fue escrita por el Arzobispo de
Constantinopla, San Metodio.
Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños, y como en alemán se llama "San Nikolaus", lo empezaron a llamar Santa Claus,
siendo representado como un anciano vestido de rojo (color asimilado de
la vestimenta propia de los obispos), con una barba muy blanca, que
pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños. Sin
embargo, al quitarle al personaje su sentido religioso, se desvirtuó su
origen católico y ahora se utiliza únicamente con fines comerciales.
San
Nicolás ha sido invocado por los fieles en momentos de peligro,
naufragios, incendios y cuando la situación económica se ponía difícil,
consiguiendo así favores admirables por intercesión del santo que
hicieron que su culto llegase a ser sumamente popular en toda Europa. En
el S. VI, el emperador Justiniano construyó una Iglesia en
Constantinopla (hoy Estambul) en su honor.
Es patrono de los navegantes porque en medio de una tempestad unos marineros empezaron a clamar: «Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen Obispo Nicolás, sálvanos».
En ese momento, se cuenta, apareció San Nicolás sobre el barco, bendijo
el mar y este se calmó. Luego el Obispo desapareció. Según la costumbre
de oriente, los marineros del mar Egeo y del Jónico tienen una “estrella de San Nicolás” y se desean buen viaje diciendo: «Que San Nicolás lleve tu timón».
Se
narra también que tres niños fueron asesinados y arrojados en un barril
de sal. Sin embargo, por la oración de San Nicolás los infantes
volvieron a la vida. Por ello es patrono de los niños y se le suele
representar con tres pequeños a su costado.
Otra
leyenda narra que en la Diócesis de Mira había un vecino en extrema
pobreza que decidió exponer a sus tres hijas vírgenes a la prostitución
para que todos ellos puedan subsistir. San Nicolás, buscando evitar que
esto sucediera y en la oscuridad de la noche, arrojó por la chimenea de
la casa de aquel hombre una bolsa con monedas de oro (gesto adaptado a
la tradición del Santa Claus). Con el dinero se casó la hija
mayor. Quiso el santo hacer lo mismo en bien de las otras dos, pero en
la segunda ocasión, después de tirar la bolsa sobre la pared del patio
de la casa, San Nicolás se enredó con la ropa que estaba tendida para
secar y el padre descubrió a su bienhechor y le agradeció su caridad.
Señor Jesús,
vamos a prepararte, en este tiempo de Adviento,
un camino para que llegues a nuestras vidas.
Un camino en el que estaremos atentos y vigilantes
para descubrir por dónde vienes.
Un camino de oración para escucharte en el silencio,
un camino de luz, de tu luz,
que nos iluminará más y más cada semana,
como lo hacen las velas de nuestra corona de Adviento.
En este caminar nos acompañan
nuestros compañeros de clase y los profesores,
y tu Madre, María,
Santísima Virgen de la Estrella.
Amén.
El pasado viernes, 2 de diciembre, con motivo del inicio del Tiempo de Adviento, acogimos en el colegio el Encuentro Arciprestal de Jóvenes de las poblaciones de Sagunto, Puerto, Canet, Los Valles y La Baronía.
Fue una jornada gozosa que anima a continuar en esta línea para que los jóvenes de nuestra parroquia sean conscientes de que no están solos en el camino de la Fe.
El pasado lunes 22 de diciembre, en Secundaria dedicamos la jornada escolar a realizar actividades lúdicas que ayudaran a crear un buen clima de convivencia y/o supusieran una aportación de cara a la gente que nos rodea: nuestra Ofrenda de Navidad para poner el broche a la Campaña del Kilo en colaboración con Cáritas, la Chocolatada, el Taller de Manualidades Navideñas, el Photocall, el campeonato de Futbito, la Ronda Navideña por Gilet, la Despedida con los tutores de cada curso y la entrega de la Felicitación Navideña con la postal ganadora de nuestro concurso escolar.
Gracias a todos por vuestra participación y colaboración.
Podéis enviarme las fotos que queráis que publiquemos a Jesusbaronia@gmail.com
El pasado 22 de diciembre tuvimos una Celebración de Palabra con los alumnos de secundaria, en la cual se hizo una ofrenda al Niño Jesús como signo de la acción solidaria realizada esta última semana colaborando en la Campaña del Kilo de Cáritas para paliar la situación de crisis que padecen tantas familias de nuestro entorno. Concha, colaboradora de Cáritas de la Parroquia de Petrés se prestó para dar a conocer la acción que desarrolla Cáritas y su experiencia personal. Además, hizo la acción de gracias al final de la celebración. Le estamos muy agradecidos por su implicación y la ayuda prestada.
También agradecemos su colaboración a los alumnos de Música que, dirigidos por Pilar, amenizaron la celebración.
Y gracias a todos por vuestros gestos de solidaridad. ¡¡Que no falten durante estas fiestas!!
El pasado martes, 9 de diciembre, tuvimos la Convivencia de Adviento con los alumnos de Religión de 1º y 2º de ESO. Después de rezar el Ángelus en el cole, subimos andando hasta Santo Espíritu, donde pudimos realizar nuestras actividades dentro y fuera del monasterio. Allí, nuestros chavales estuvieron trabajando para recrear entre todos el acontecimiento de la Salvación que supuso el nacimiento de Dios entre nosotros, con nosotros. El padre Fernando nos enseñó después el claustro y algunas de las salas, entre ellas aquella en la que falleció todo un santo: san Enrique de Ossó, fundador de la Congregación de las Teresianas. Después de comer tuvimos un rato de oración en una sencilla pero hermosa capilla que nos cedieron los frailes y, para finalizar, emprendimos la marcha de vuelta al colegio con lo que acabamos la jornada.
El 6 de diciembre, la Iglesia celebra la memoria de San Nicolás, patrono de los niños, los marineros y los viajeros y, además, de países como Rusia, Grecia y Turquía. Además es honrado en ciudades de Italia, Holanda, Suiza, Alemania, Austria y Bélgica. Su nombre significa "protector y defensor de los pueblos" y fue tan popular en la antigüedad que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos.
San Nicolás nació en Patara, Licia (actual Turquía), hacia el año 270, en el seno de una familia muy rica. Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Sin duda esta generosidad la aprendió de sus padres, que murieron atendiendo a los enfermos de una epidemia y dejaron a San Nicolás una fortuna. Uno de sus tíos era obispo y fue éste quien lo consagró como sacerdote, pero al quedar huérfano, el santo repartió todas sus riquezas entre los pobres e ingresó en un monasterio. Afirmaba el santo que «sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos da tanto». Más adelante peregrinó a Egipto y Palestina, donde conoció Tierra Santa.
Según la tradición, a su regreso, llegó a la ciudad de Mira (actual Dembre), en Turquía, los obispos y sacerdotes se encontraban en el templo reunidos para la elección del nuevo obispo, ya que el anterior había muerto. Al fin dijeron: «elegiremos al próximo sacerdote que entre al templo». En ese momento sin saber lo que ocurría, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo. Fue muy querido por la cantidad de milagros que por su medio fueron concedidos a los fieles. Además, se dice que el santo, con sus enseñanzas, logró impedir que la herejía arriana (que negaba la divinidad de Jesucristo) llegase a la ciudad de Mira.
Una tradición cuenta que San Nicolás asistió al Concilio de Nicea. Durante los debates, cuando Nicolás escuchó las palabras blasfemas de Arrio, se indignó tanto que le dio una bofetada delante de todos. El Concilio Ecuménico condenó al arrianismo y redactó el Símbolo de la Fe, en el cual se expuso en palabras exactas la fe ortodoxa, la fe en el Señor Jesucristo como el Hijo de Dios, de la misma naturaleza que el Padre.
En la época del emperador Licino, quien decretó una persecución contra los cristianos, Nicolás fue encarcelado y azotado. Una tradición cuenta que el santo fue visitado en su celda por Jesús que le preguntó «¿Por qué estás aquí?», a lo que Nicolás respondió «Porque te amo, mi Dios y mi Señor». Jesús le entregó un ejemplar de los Evangelios y la Santísima Virgen invistió a Nicolás con su palio (ornamento de lana blanca propio de los obispos). Con la llegada de Constantino fueron liberados él y los demás prisioneros cristianos.
Gran defensor de la justicia, Nicolás salvó a tres jóvenes de ser ejecutados, víctimas de un soborno del gobernador Eustacio, quien luego se arrepintió al ser reprendido por San Nicolás. Tres oficiales fueron testigos de estos hechos y posteriormente, cuando estaban en peligro de muerte, rezaron a Nicolás. El Santo se le apareció en sueños a Constantino y le ordenó que los liberase porque eran inocentes. El emperador, después de que los soldados le dijeran que ellos habían invocado a Nicolás, los envió libres y les mandó llevar una carta al Santo Obispo, en la que le pedía que orase por la paz en el mundo.
El santo murió el 6 de diciembre del año 345 o 352. En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque en el año 1087, cuando los musulmanes invadieron Turquía, un grupo de cristianos sacó de allí, en secreto, las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en la costa adriática de Italia (por eso se le conoce también como San Nicolás de Bari), donde reposa hasta hoy. De sus restos brota un aceite conocido como el “Manna di San Nicola”. En Mira, se decía que «el venerable cuerpo del obispo, embalsamado en el aceite de la virtud, sudaba una suave mirra que le preservaba de la corrupción y curaba a los enfermos, para gloria de aquél que había glorificado a Jesucristo, nuestro verdadero Dios».
De San Nicolás escribieron muy hermosamente San Juan Crisóstomo y otros grandes santos, pero su biografía fue escrita por el Arzobispo de Constantinopla, San Metodio.
Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños, y como en alemán se llama "San Nikolaus", lo empezaron a llamar Santa Claus, siendo representado como un anciano vestido de rojo (color asimilado de la vestimenta propia de los obispos), con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños. Sin embargo, al quitarle al personaje su sentido religioso, se desvirtuó su origen católico y ahora se utiliza únicamente con fines comerciales.
San Nicolás ha sido invocado por los fieles en momentos de peligro, naufragios, incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, consiguiendo así favores admirables por intercesión del santo que hicieron que su culto llegase a ser sumamente popular en toda Europa. En el S. VI, el emperador Justiniano construyó una Iglesia en Constantinopla (hoy Estambul) en su honor.
Es patrono de los navegantes porque en medio de una tempestad unos marineros empezaron a clamar: «Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen Obispo Nicolás, sálvanos». En ese momento, se cuenta, apareció San Nicolás sobre el barco, bendijo el mar y este se calmó. Luego el Obispo desapareció. Según la costumbre de oriente, los marineros del mar Egeo y del Jónico tienen una “estrella de San Nicolás” y se desean buen viaje diciendo: «Que San Nicolás lleve tu timón».
Se narra también que tres niños fueron asesinados y arrojados en un barril de sal. Sin embargo, por la oración de San Nicolás los infantes volvieron a la vida. Por ello es patrono de los niños y se le suele representar con tres pequeños a su costado.
Otra leyenda narra que en la Diócesis de Mira había un vecino en extrema pobreza que decidió exponer a sus tres hijas vírgenes a la prostitución para que todos ellos puedan subsistir. San Nicolás, buscando evitar que esto sucediera y en la oscuridad de la noche, arrojó por la chimenea de la casa de aquel hombre una bolsa con monedas de oro (gesto adaptado a la tradición del Santa Claus). Con el dinero se casó la hija mayor. Quiso el santo hacer lo mismo en bien de las otras dos, pero en la segunda ocasión, después de tirar la bolsa sobre la pared del patio de la casa, San Nicolás se enredó con la ropa que estaba tendida para secar y el padre descubrió a su bienhechor y le agradeció su caridad.
Como cada año, el Colegio la Baronía San Antonio Abad ha planteado durante el Adviento la campaña de recogida de alimentos para Cáritas. Para paliar la situación de crisis que padecen tantas familias de nuestro entorno.
El último día de clase, antes de las vacaciones de Navidad, hicimos una Celebración de Palabra en la Iglesia para todos aquellos que quisieron participar acabando con una ofrenda al Niño Jesús como signo de la solidaridad expresada durante estos días por nuestros alumnos y sus familias a través de la colaboración en la campaña de alimentos. La celebración estuvo amenizada por los alumnos de Música, dirigidos por Pilar.
El miércoles 18 de diciembre, día de Nuestra Señora de la Esperanza, hemos celebrado la Convivencia de Adviento con nuestros alumnos de 1º y 2º de ESO de la asignatura de Religión. Este año la hemos realizado en la Ermita de Santo Domingo, en Petrés. Desde aquí le queremos agradecer al ayuntamiento las facilidades que nos han dado en todo momento.
Pasamos un día estupendo. Los alumnos participaron y mostraron interés en desarrollar las dinámicas que les propusimos y realizaron algunos trabajos de una gran calidad y originalidad. La valoración por parte del Departamento de Pastoral es muy positiva por el buen ambiente que se creó en todo momento y las buenas relaciones que se van estableciendo entre los alumnos.
No quisimos acabar la Convivencia sin pasar por la Plaza de Petrés y cantar allí algunas de nuestras canciones. Así, atendimos la petición que el Papa hizo a los jóvenes en la Jornada de la Juventud de Río de Janeiro que tuvo lugar este año: "¡Espero lío, lío en las diócesis!, que se salga afuera, ¡quiero que la Iglesia salga a las calles!".
Como cada año, el Colegio la Baronía San Antonio Abad ha planteado durante el Adviento la Campaña de Navidad. Debido a la situación de crisis que padecemos en nuestro país, hemos pensado en ayudar a las familias a través de Cáritas. En concreto, nuestra ayuda se destinará a un centro de acogida que tienen los franciscanos en Palma de Gandía. Por eso, se han recogido alimentos y productos de higiene durante las últimas semanas.
Además, durante los últimos días de diciembre, los alumnos de 4º de Diversificación están vendiendo todo tipo de productos que ellos mismos han realizado con material reciclado.
El viernes 21 de diciembre, último día de clase, hemos hecho una Ofrenda al Niño Jesús con todo lo recogido, como signo de nuestra solidadridad y de nuestro deseo de ayudar a los más necesitados de nuestro entorno. Además, esta ofrenda a Niño Dios nos recuerda que Cristo está unido al sufrimiento de cada uno de nosotros, de un modo misterioso y sorprendente.
A partir del lunes 10 de diciembre, hemos ido haciendo las convivencias de Adviento con nuestros alumnos de la asignatura de Religión.
Ese lunes tuvimos la de 1º de la ESO, el miércoles la de 2º de ESO y el viernes la de 3º y 4º de ESO. Todo salió muy bien. Los alumnos participaron estupendamente y mostraron gran interés en desarrollar las dinámicas que les propusimos. La valoración por parte del Departamento de Pastoral es muy positiva a pesar de que, en muchas ocasiones, te encuentras a alumnos a los que les cuesta mantener la atención y reflexionar sobre las cosas que se trabajan o exponen. Aún así la experiencia resulta de los más positiva por el buen ambiente que se crea y las buenas relaciones que se van estableciendo entre los alumnos.
Aquí están algunos de los momentos de la Convivencia de 1º de ESO.
Y aquí están algunos de los momentos de la Convivencia de 2º de ESO.
Nos faltan las fotos con la rueda... ¿alguien puede ayudarnos?
Si tenéis fotos para compartir con nosotros, podéis enviárnoslas a la siguiente dirección: Jesusbaronia@gmail.com
Y aquí están algunos de los momentos de la Convivencia de 3º y 4º de ESO.
Reflexión por grupos.
Gracias por participación en las convivencias y por vuestra colaboración.